El Ubérrimo, El Imperio Y El Narcoparamilitarismo
Primera parte
Revista Insurrección No. 201 - 25 de enero de 2.010
Comenzando 2010, fue noticia en Colombia, el desfile de funcionarios gringos por la finca del presidente Uribe, en Córdoba.
Esta finca de ingrata recordación para la Colombia sufrida, ha sido fiel testigo de desgraciados acontecimientos y este de los gringos ahora es el último.
Por allí desfilaron también importantes personajes de la empresa, el comercio, la ganadería y la política colombiana, metidos hasta el cuello en la estrategia paramilitar que diseñó el Estado, siendo uno de sus destacados ideólogos el presidente Uribe.
Fue precisamente en esa región del departamento de Córdoba, donde se reestructuraron los grupos paramilitares y se reorganizaron en las auto denominadas A.U.C. que desolaron el país a punta de masacres en una guerra contra la población.
Dicha guerra, que violó todos los parámetros de humanismo, establecidos en convenios internacionales, fue financiada con el narcotráfico cuando dichas organizaciones terroristas alcanzaron un nivel importante de desarrollo y financiarlas directamente desde el Estado presentaba inconvenientes legales.
Así las cosas la hacienda El ubérrimo tiene dos importantes connotaciones, su estrecha relación con el narcoparamilitarismo y la notoria presencia de importantes funcionarios de EE.UU. como dos ramas del mismo árbol.
Estos dos troncos que se juntan en aparente fenómeno circunstancial en la hacienda de Uribe, están fundidos en una política aplicada a Colombia a través de los últimos 40 años.
El paramilitarismo política de Estado:
En Febrero de 1962, visita a Colombia el General Yarborough, director de investigaciones de la Escuela de Guerra Especial de Fort Bragg, quien deja un Suplemento Secreto, en el cual se lee "Debe crearse ya mismo un equipo, para seleccionar personal civil y militar para entrenamiento clandestino en operaciones de represión, para desarrollar una estructura cívico militar que se utilice si el sistema de seguridad de Colombia se deteriora más. Esta estructura se usará para presionar los cambios en funciones de contra-agentes y contra-propaganda, y , en la medida que sea necesario, impulsar sabotajes y/o actividades terroristas paramilitares contra los conocidos partidarios del comunismo. Los Estados Unidos deben apoyar esto".
En ese mismo Informe, el General Yarborough incluía recomendaciones al Ejército y a la Policía de Colombia, para mejorar la inteligencia y control de la población y sugería: "Un programa intensivo de registro de los civiles ... De modo que todos sean eventualmente registrados en archivos del gobierno, incluyendo huellas digitales, fotografías y técnicas de interrogatorios que incluyan "sodio, pentotal y uso de polígrafos Para arrancarles información a pedazos".
En septiembre de 1962 el Comando del Ejército colombiano edita la traducción del Manual FM-31-15 del Ejército de EE.UU, titulado: "Operaciones contra las Fuerzas Irregulares". que afirma: Para disminuir el requerimiento de unidades militares, se ve de gran ayuda el empleo de unidades semi-militares y de individuos de las localidades simpatizantes de la causa amiga. El empleo y control de tales fuerzas está sujeto a acuerdos nacionales y locales y a la apropiada investigación de ellas.
Cuando la situación lo permite, los individuos de las localidades de ambos sexos que han tenido experiencia y entrenamiento como soldados, policías o guerrilleros, deben ser organizados dentro de las unidades de voluntarios de cada ciudad.
Las fuerzas civiles necesitarán apoyo de las fuerzas militares. La asistencia es necesaria en el entrenamiento y el planeamiento de las operaciones. El apoyo es normalmente necesario en el abastecimiento de armas, munición, alimentos, transporte y equipo de comunicaciones.
Tales unidades pueden emplearse con efectividad en misiones de apoyo de las patrullas de combate y pueden servir como rastreadoras, guías, y agentes de espionaje, pueden manejar los puestos de observación y las estaciones de prevención, pueden apoyarse logísticamente y deben subordinarse al Comandante de la Fuerza Militar quien mantiene el control y la comunicación suministrando una cuadrilla de enlace para que permanezca con ellas y controlando el apoyo suministrado". (No.31, pg. 75 a 77).
El 24 de diciembre de 1965 fue emitido el Decreto 3398, de organización de la defensa nacional. En sus considerandos afirma:
"Que los compromisos que el país tiene contraídos en el campo internacional requieren la adopción y ejecución de medidas que fortalezcan su seguridad interior y exterior". seguramente alude al Informe de la visita de la Escuela Especial de Guerra de los Estados Unidos en 1962.
En su artículo 25 dice: "Todos los colombianos, hombres y mujeres, no comprendidos en el servicio militar obligatorio, podrán ser utilizados por el Gobierno en actividades y trabajos con los cuales contribuyan al restablecimiento de la normalidad". En su artículo 33dice: "El Ministerio de Defensa Nacional, por conducto de sus comandos autorizados, podrá amparar, como de propiedad particular, armas consideradas de uso privativo de las Fuerzas Armadas".
Con estos instrumentos el Gobierno sentó un piso legal para aplicar las recomendaciones consignadas en el Informe de la misión de la Escuela Especial de Guerra, de estados Unidos, en febrero de 1962, de entrenar grupos mixtos de civiles y militares y de desarrollar una estrategia paramilitar contrainsurgente.
El uso de los civiles en actividades de "restablecimiento de la normalidad" (art. 25), y la posibilidad de entregar a civiles, armas de uso privativo de las FF AA (art. 33, par. 3) crean la base del paramilitarismo .
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