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Informe sobre el anarquismo en China y Hong Kong en 1980

category asia oriental | historia del anarquismo | opinión / análisis author Thursday July 15, 2010 23:39author by Y.S.Lee y F.Chan - Revista Adarga Report this post to the editors

Traducido al castellano por Liberto Miguel

A pesar de la disposición totalitaria del Partido Comunista chino siempre ha podido entreverse en China una oposición revolucionaria, por más que sea fragmentaria y aislada. La actividad de los campesinos, los estudiantes y la juventud en general de Pekín ha de considerarse como una continuación de la oposición al régimen burocrático. Oposición que empezó a desarrollarse en los años cincuenta, llegando a ser una fuerza formidable en los sesenta. Aplastada por la Revolución Cultural, esta oposición florece de nuevo entre los cuerpos de los caídos. Actualmente la oposición, que se manifiesta en la resistencia de los trabajadores, las marchas de los campesinos, las manifestaciones y los grandes carteles de los estudiantes y los del pueblo, crece y madura. Las corrientes de la oposición convergen.
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Informe sobre el anarquismo en China y Hong Kong en 1980

Los anarquistas chinos eran poderosos e influyentes a finales del siglo pasado y principios del presente (incluso Mao y muchos dirigentes del Partido Comunista chino admitieron haber sido influidos por ideas anarquistas en las primeras épocas de su vida). A pesar de ello, tras la toma del poder estatal por los bolcheviques en Rusia (1917) y la fundación del Partido Comunista chino (1921), los anarquistas no consiguieron llegar a ser en China un movimiento de masas organizado. El movimiento de masas organizado fue dominado por el Partido Comunista chino, que era esencialmente de naturaleza leninista-estalinista. No obstante, esto no significa que la lucha de clases efectuada en China fuera totalmente abarcada y manipulada por los comunistas chinos. En los años 1925-27 la clase trabajadora china libró una lucha heroica y autónoma contra la clase dirigente china por medio de levantamientos militares y huelgas generales. Ahora bien, fue la traición de los comunistas chinos la causa de que finalmente fuera aplastada esta sublevación proletaria.

Cuando los comunistas chinos se hicieron con el poder estatal en 1949, las organizaciones anarquistas, pequeñas y débiles, desaparecieron. Si funcionaron clandestinamente, poco se supo de ellas. Desde luego, algunos anarquistas fueron encarcelados y ejecutados. Unos pocos abandonaron las filas anarquistas y apoyaron el nuevo régimen comunista y otros apoyaron al Kuomintang burgués, que se trasladó a Taiwan. Una pareja de anarquistas se trasladó a Hong Kong y otro vendió toda su documentación anarquista a la Universidad de París, retirándose de la política. Los anarquistas que hoy día hay en Hong Kong deben poco o nada al viejo movimiento anarquista chino. Más bien han llegado a su actual postura gracias a la lectura de literatura anarquista inglesa y francesa (es muy poca la literatura anarquista en chino), a sus contactos con anarquistas extranjeros, a sus propias luchas y reflexiones y a sus encuentros con ex guardias rojos huidos del represivo régimen burocrático maoísta de China. En Hong Kong aparecieron los anarquistas a final de los años sesenta, cuando el mundo vio una explosión de activismo juvenil desde París a Roma y desde Tokio a Hong Kong. La tendencia libertaria de este activismo juvenil sobrevive parcialmente en una organización libertaria denominada «Frente de los Setenta de Hong Kong». El Frente de los Setenta no es una organización de muchos miembros. Se trata de un colectivo que publica una revista mensual en chino, «Los Setenta», la revista «Minus», en inglés, que sirve informaciones y noticias sobre el avance de la lucha en China, y otros libros y panfletos. El colectivo filma además películas, se dedica a la acción directa y apoya las luchas que surgen espontáneamente en Hong Kong. El Frente de los Setenta, además de suponer una presencia libertaria organizada en Hong Kong, ha restablecido rápidamente el contacto con China del movimiento anarquista internacional organizado. Está también vivamente interesado por relacionarse con las tendencias libertarias de China y hacer llegar sus publicaciones a manos de los interesados del país.

En la China continental existieron, hasta la llegada del dominio comunista, en 1949, grupos anarquistas no organizados que eran conocidos en el mundo exterior. Cuando, posteriormente, las autoridades chinas lanzaron una andanada de condenas contra el anarquismo y lo amenazaron, los anarquistas se acogieron a la indisciplina en los puestos de trabajo, negándose a obedecer las órdenes superiores; el intento de los trabajadores o del pueblo de afirmar su propia voluntad supuso una especie de resistencia espontánea a la burocracia.

A pesar de la disposición totalitaria del Partido Comunista chino siempre ha podido entreverse en China una oposición revolucionaria, por más que sea fragmentaria y aislada. En 1956, por ejemplo, los estudiantes, bajo la influencia del levantamiento húngaro, atacaron y criticaron a las autoridades universitarias. Los intelectuales y los obreros les secundaron con su crítica de la burocracia y de los privilegios burocráticos. Los trabajadores manifestaron su pérdida de confianza en los sindicatos y los campesinos de las zonas rurales detuvieron y vapulearon a los cuadros del partido, vistos como opresores. Hubo por entonces muchos enfrentamientos entre los estudiantes y la policía.

En 1966 tuvo lugar la gran revolución cultural proletaria. Esta empezó como una seudorrevolución desde arriba, iniciada por Mao Tse-tung para eliminar a sus adversarios políticos, convirtiéndose después en una verdadera revolución en la cual vieron las masas que el único porvenir de la revolución china era la formación de la Comuna del Pueblo Chino según el modelo de la Comuna de París de 1871. Muchos estaban convencidos de que para obtener tal resultado debían ser destruidos toda la máquina del Estado y el sistema burocrático completo. Las masas quisieron ser dueñas de sí mismas y, como tales, se organizaron y controlaron, descubriendo que sin los burócratas y sin los supremos directivos sus vidas eran más plenas que antes. Las masas formaron sus organizaciones revolucionarias por toda China, como Sheng Wu-lien, Sociedades de Estudios, Estrella del Norte, Kung Shan Tung, etc. Los atemorizados burócratas se despojaron entonces de las máscaras mostrando sus feroces actitudes y movilizaron el aparato estatal para imponerlo sobre el pueblo. Los militares hicieron uso de sus armas y la revolución fue ahogada. Las masas revolucionarias no enarbolaban bandera del anarquismo, pero en su agenda revolucionaria figuraban exigencias libertarias y consideraban soluciones libertarias a los problemas del momento.

Las organizaciones revolucionarias de las masas fueron, por el momento, suprimidas. Los trabajadores intentaron mantener la lucha por medio de la huelga y los campesinos acudieron a las ciudades solicitando el derrocamiento de los burócratas. Millares de luchadores revolucionarios fueron encarcelados y masacrados.

Con la Revolución Cultural las masas sufrieron un revés. No obstante, la lucha por el socialismo continuó. Algunos luchadores revolucionarios huyeron a Hong Kong, contribuyendo en gran medida a la elaboración de una perspectiva libertaria de la situación en China. Fueron también un eslabón importante entre los restos de las fuerzas revolucionarias y el mundo exterior. Posteriormente fueron llegando a Hong Kong noticias sobre las ininterrumpidas luchas de los trabajadores en diferentes puntos de China. Especialmente bien conocidas fueron las huelgas de Hangchonw, en 1975; por dos veces tuvieron que ser trasladados más de diez mil soldados a la ciudad para aplastar el levantamiento. Huelgas similares tuvieron lugar en Hunan, Sinkiang, Heilungkiang, etc.

El 5 de abril de 1976 se congregaron cien mil personas en la plaza Tien An Men, de Pekín, para denunciar a la burocracia proclamando que «China ya no es la China de antaño y el pueblo ya no está sumido en la ignorancia total. ¡Felizmente la sociedad feudal de Shih Huang-ti ya pasó!» Una vez más, los comunistas chinos llevaron a cabo una sangrienta represión por la fuerza bruta. Pero esta demostración de la intensa cólera de las masas llevó indirectamente a 1a rápida caída de la Banda de los Cuatro, forzando finalmente a los burócratas a hacer concesiones a las masas según sus exigencias y sus derechos democráticos.
Con la nueva libertad conquistada para expresar sus puntos de vista más libremente que antes, las masas vocearon insistentemente su descontento por medio de grandes murales, manifestaciones y marchas. El descontento culminó con una formidable campaña contra el hambre y en pro de los derechos democráticos durante los últimos tres meses. Esta lucha está en marcha todavía. Esperamos poder proporcionar, nosotros desde Hong Kong y nuestros camaradas desde otras partes del mundo, tanto apoyo a este movimiento como nos sea posible.

Las exigencias de los derechos democráticos han sido la punta de lanza de la juventud de Pekín. Amplios sectores de la juventud de han agrupado en organizaciones. Son ocho las mejor conocidas hasta el momento. Son las siguientes:

1) Liga China de los Derechos Humanos. Formalmente fundada el primero de enero de 1979, ha publicado un manifiesto que postula diecinueve exigencias; entre ellas están la libertad de palabra; abolición total de la deificación, la superstición y la idolatría; retirada del ataúd de cristal del mausoleo de Mao; publicación del presupuesto nacional y de estadísticas de desempleo, gastos militares, comercio exterior, población y ayuda exterior; reducción del enfrentamiento chino-soviético; libertad de prensa y derecho a leer y escribir en publicaciones extranjeras; libertad de trabajo, de vestimenta y de natalidad; garantía de un nivel de alimentación para los campesinos; mejora de las condiciones de vida, aumento de salarios y otorgamiento de igualdad política a los jóvenes estudiantes; supresión de la corrupción; abolición de la policía secreta, los juicios políticos y el sistema censor; libertad para viajar al exterior sea por razones de estudio, trabajo o turismo, etc. Ésta es la organización más activa en Pekín.

2) Sociedad Ilustrada, sección de Pekín. La Sociedad Ilustrada fue fundada por un centenar de ex-guardias rojos en Kwaichow en el curso del pasado otoño. Algunos se trasladaron a Pekín para unirse al movimiento y establecer una sección pequinesa. Entre sus actividades se cuentan la traducción de artículos sobre la democracia provenientes del Oeste; han publicado la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, de las Naciones Unidas.

3) Exploración. Nombre que proviene de un gran mural. Esta organización, aunque pequeña, es muy activa; ideológicamente hablando, todavía está sin definir. Abogan enérgicamente por la quinta modernización; es decir, por la democratización y la liberalización, que consideran condiciones previas de las cuatro modernizaciones.

4) El Forum Cinco de Abril. Era originariamente el nombre de una revista. Empezó pidiendo la renovación de los veredictos de los incidentes en Tien an Men, pero posteriormente ha evolucionado hasta solicitar la democracia socialista y un sistema legal.

5) El Forum del Pueblo. Organización basada en una revista de igual nombre. Hasta el momento sólo han publicado un número.

6) Nueva Primavera Pequinesa. Revista dedicada tanto a política como a literatura. Se ha atrevido a hablar en pro de un famoso preso político, Li I-che, autor de carteles.

7) Hoy. Revista literaria. Los miembros de la revista buscan una nueva dirección a la literatura del pueblo acorde con el espíritu del «cinco de abril».

8) Noticias Resumidas de las Masas. Apareció su primer número el 23 de diciembre de 1978. Casi todos los artículos eran del editor, Hsia Fankin, licenciado por la Universidad de Pekín en 1951. Hsia afirmaba que circularían 20.000 ejemplares del tercer número de la revista.

En enero llegaron a Pekín miles de campesinos provenientes de diversas provincias. Muchos de ellos hicieron todo el camino a pie; algunos desde lugares tan lejanos como la provincia de Kiangsu. Se informó de que por lo menos 34.000 campesinos habían entrado en la ciudad, habiéndoles sido impedido el acceso a la misma al menos nueve veces. La mayoría sólo pudieron obtener un abrigo temporal y siendo la temperatura de 10° bajo cero. Se supo de ocho casos de congelación mortal.

El día 8 de enero, cuando la Liga China de los Derechos del Hombre declaró abiertamente sus 19 puntos, unas cien mil personas se instalaron en la Plaza Tien An Men, de Pekín. En aquel momento todo esto suscito una profundísima impresión. Al mismo tiempo, los campesinos iniciaron su marcha contra el hambre y las persecuciones, uniéndose a ellos la juventud que exigía los derechos democráticos. Durante los días 14, 21 y 22 de enero tuvieron lugar nuevas manifestaciones. En su mayor parte, tales actividades fueron llevadas a cabo sin la intervención de las autoridades de Pekín. No obstante, el 18 de enero fue detenida una mujer llamada Fu Yuet-wah por pertenecer a la Liga de los Derechos del Hombre, que junto con “Exploración” había sido declarada contrarrevolucionaria por las autoridades de Pekín.

El día 27 de enero, día del Año Nuevo chino, el presidente del Partido Comunista chino, Hua Guo-feng, había invitado a 30.000 personas a las conmemoraciones en el Gran Salón del Pueblo. Mientras Hua y sus invitados brindaban y se dedicaban a sus bailes de sociedad, varios cientos de campesinos, sumaria e inadecuadamente vestidos, solicitaban hablar con Hua y, fueron rechazados por los guardias. Dos de ellos fueron arrestados y se supo que fueron sentenciados a cinco años de cárcel.

El 29 de enero se organizó una manifestación para solicitar la libertad de Fu Yuet-wat y de otras personas detenidas. Se presentaron muchos carteles de grandes dimensiones con similares peticiones. Mientras los campesinos y la juventud pequinesa libraban su batalla contra el hambre y la opresión, muchos jóvenes con estudios que habían sido enviados en el curso de los diez años anteriores a trabajar en el campo forzosamente, manifestaban su descontento respecto de las condiciones laborales de las áreas rurales.

En diciembre de 1979 gran cantidad de estudiantes de Shangai, unos cincuenta mil, protestaron en las granjas estatales de Yunan por medio de huelgas y crearon sus propias instituciones, enfrentadas a los cuadros del Partido. A finales de enero de 1979 todavía se mantenían algunas huelgas. A principios de febrero gran cantidad de jóvenes que habían vuelto a Shangai desde diferentes puntos del país con ocasión del Año Nuevo chino formaron espontáneamente manifestaciones y marchas durante varios días seguidos. Se congregaron ante las puertas del comité revolucionario municipal. Cortaron la electricidad de los tranvías e interrumpieron los trenes y el tráfico; atacaron además los edificios gubernamentales y las sedes del partido.

La actividad de los campesinos, los estudiantes y la juventud en general de Pekín ha de considerarse como una continuación de la oposición al régimen burocrático. Oposición que empezó a desarrollarse en los años cincuenta, llegando a ser una fuerza formidable en los sesenta. Aplastada por la Revolución Cultural, esta oposición florece de nuevo entre los cuerpos de los caídos. Actualmente la oposición, que se manifiesta en la resistencia de los trabajadores, las marchas de los campesinos, las manifestaciones y los grandes carteles de los estudiantes y los del pueblo, crece y madura. Las corrientes de la oposición convergen. Ante el desarrollo de tales fuerzas según su propia dinámica y con la intervención y el apoyo de los revolucionarios del mundo, no es pecar de optimismo señalar que, una vez más, en el futuro del pueblo chino apunta una revolución libertaria.

Y.S.Lee y F.Chan



Traducido al castellano por Liberto Miguel
Aparecido en “Adarga” nº 2, 1980

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