Seguridad: desde hace tiempo que no oímos hablar
de otra cosa. Periódicos y televisiones no hacen más que tratar ese tema.
Derecha e izquierda vuelven siempre sobre lo mismo, siempre desde el ángulo del
populismo más descarado, y la segunda de ellas haciendo cada vez más méritos, de
modo que asistimos a un pulso para dirimir quién va más allá en la mistificación
de la realidad de los hechos.
¿Dónde está esa seguridad?
¿Será en los lugares de trabajo, donde nos
dejamos la piel por un salario cada vez más mísero? ¿En las fábricas y obras
donde la seguridad es sólo la de las ganancias de la patronal frente a los
accidentes laborales de l@s trabajador@s?
¿Será dentro de las paredes del hogar? ¿En lo que
debería ser el refugio más seguro y que es donde ocurren 3 de cada 4 hechos
violentos de los que son víctimas mujeres?
¿Será la seguridad de un número cada vez mayor de
familias que no llegan a fin de mes y tienen que recurrir a ajustes cada vez más
drásticos?
¿O la seguridad casi matemática de que en un
lugar u otro de Italia asistiremos al enésimo acto de violencia nazifascista,
como la que tuvo
lugar en la calle Renato de Roma o la que mató a Nicola en Verona el Primero de
Mayo pasado?
No debemos dudar en rebatir su concepto de
seguridad basado en la explotación y el sometimiento.
Y, frente a él, debemos manifestar alto y
claro que nosotr@s somos quienes queremos una ciudad más segura, porque
promovemos:
- El antirracismo y una sociedad plural,
multiétnica, solidaria, donde nadie sea ilegal ni deba andarse escondiendo
porque no tiene papeles, ni sea empujad@ a caer en las manos de traficantes y
explotadores sin escrúpulos. Porque con la relación mutua se puede romper con
los roles
impuestos, partiendo del respeto y de la conciencia de la identidad de cada
cual.
- El antisexismo, para que cada mujer sea
libre de decidir acerca de su vida y construir su autonomía, sea capaz de
defenderse de la violencia dentro y fuera de casa y pueda tener un salario
digno. Para que en la vida de pareja y en la familia la paridad sea efectiva y
la unión libremente decidida. Para que l@s niñ@s crezcan sin ver en el hogar el
predominio del uno sobre la otra, para que los hombres no piensen que se puede
comprar el cuerpo de la mujer o que se puede conseguir mediante la violencia,
para que las mujeres obedezcan sólo a su voluntad, para que toda relación
afectiva sea libre y digna.
- La autogestión de los espacios, la
agrupación y la creatividad de base, por las iniciativas culturales de alto
valor y bajo coste, contra la mercantilización de la cultura y la
desertificación de la ciudad.
- La autoorganización de l@s trabajador@s,
por su seguridad y contra la explotación capitalista que todos los días nos
mata, por la defensa de la redistribución de la riqueza, contra el
empobrecimiento y la precariedad.
- El antifascismo, contra los brotes de
violencia que aquejan a nuestra ciudad, llevan el miedo a las calles y amenazan
la convivencia.
- La defensa de los recursos colectivos, del
medio ambiente, de la salud de tod@s frente a la especulación de quienes
quieren sacar beneficios a costa de su deterioro; por la defensa en los lugares
de trabajo de nuestros derechos, de nuestros salarios y de los servicios
públicos; por una defensa en las escuelas, en los hospitales, en la
administración, de la laicidad, de la libertad y de la dignidad de tod@s.
- La laicidad, porque no pretendemos
imponer a nadie nuestras ideas, sino que demandamos respeto a las ideas de
tod@s.
Sólo con los derechos, la libertad y la justicia
social podemos hacer que nuestra ciudad sea segura. De tod@s y para tod@s.
FEDERAZIONE DEI COMUNISTI ANARCHICI
15 de mayo de 2008